Archive for the ‘Comiendo en casa o afuera’ Category
Oct
17
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Comiendo en casa o afuera Cuál es la ubicación ideal u óptima de la cocina con respecto al resto de la casa? He aquí las ventajas y desventajas de las diferentes opciones:
a) El combinado de sala, comedor y cocina en el mismo espacio. Típico de apartamentos y casas pequeñas.
b) El comedor junto a la cocina, conectados pero no en el mismo espacio.
c) La cocina como un espacio aparte.
d) La cocina en combinación con las áreas de lavado.
Sep
19
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Comiendo en casa o afuera,
Opiniones del editor Para quienes nos gusta cocinar, y lo hacemos con frecuencia en casa, la visita a un restaurante es un todo un dilema y una aventura. Es un dilema porque primero hay que escoger el sitio, y para ello hay que descartar los sitios malos o aquellos que no ofrecen nada peculiar. De los sitios que quedan, los cuales pueden ser pocos o varios, hay que escoger sólo uno y eso no siempre satisface. Es una aventura, porque, escogido el lugar, se suele buscar acomodarse en un sitio desde donde se puede apreciar todo el movimiento de gente por el restaurante: y es interesante ver como circulan los meseros con bandejas humeantes o con guisos curiosos y desconocidos. Luego, al abrir la carta de platillos, uno busca rápidamente uno de estos platillos: el que no sabemos cocinar en casa; o el que nos puede sorprender por su presentación y gusto. Probar algo nuevo, algo que sorprende, es muy emocionante.
Aug
13
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Comida y cultura,
Comiendo en casa o afuera En el Manual de Civismo, de Victora Camps y Salvador Giner (Barcelona, Ariel, 1998), ambos españoles, encontramos esta curiosa relación: “Las buenas maneras son maneras de comportarse, de actuar, y también son maneras de hablar. Entre las maneras de comportarse, lo que merece más atención en los libros antiguos son las instrucciones sobre la forma de comer. No ser el primero en servirse, no revolver en la fuente ni escoger el mejor trozo, lavarse las manos antes de comer, no comer con la boca abierta, no sonarse o escupir sobre la mesa, usar bien el tenedor y el cuchillo. Recordemos que los platos no existían, tampoco las servilletas ni los pañuelos, por eso había que lavárselas antes y después de la comida. La funciones que llamamos “naturales” eran mucho más explícitas y menos discretas que ahora” (p. 31). Aunque los autores se refieren a textos sobre las buenas maneras en tiempos antiguos, talvez de la edad media o el renacimiento, debemos reconocer que algunas recomendaciones sobre las maneras de en la mesa todavía son válidas. Al comer en familia, al agasajar a un invitado, o en una comida formal, permitimos que los padres o los abuelos se sirvan primero, o el invitado principal. Y sin duda, se debe evitar hacer algunas cosas de esas, y tener el buen tino de conversar alegre y sin acritud en la mesa, con respeto de los presentes y para mejor goce de los platillos. Y la higiene, aunque ahora usemos más cubiertos y evitemos tomar los alimentos servidos con las manos, se precisa asearse antes y después de las comidas.